Llevaba todo el día esperando este momento, y aquí me encontraba. Leyendo el correo en el iPad mientras mis necesidades fisiológicas hacían presencia. Era como un ritual eso de coger cualquier aparato cuando iba al baño.
De repente tres golpes fuertes llamaron a la puerta, sin dejar duda de que querían entrar a toda prisa, y no de muy buenas maneras.
Cuando me quise dar cuenta la puerta del baño estaba tumbada en el suelo secuela de su derribo por una patada que le propiciaron. El sonido del golpe fue tan fuerte como cuando se golpea un bidón con un bate de béisbol.
-¡Sal de ahí cabrón ya te tenemos! -Dijo una de las dos personas que en ese momento se encontraban delante mía apuntándome con una pistola cada uno de ellos...
Tres años atrás
-¡Corre, corre, corre! Cierra el portátil y vámonos de aquí, los tenemos encima, nos han cazado. - Las palabras de mi amigo por salir pitando me pusieron tan nervioso que se me olvidó uno de los CDs que solíamos utilizar con todas las herramientas dentro.
Por suerte ya teníamos una copia de la información que habíamos extraído de los servidores. La verdad que no era gran cantidad en cuanto a tamaño, pero si era bastante valiosa.
Después de pegarnos una paliza corriendo llegamos a casa y nos pusimos de nuevo manos a la obra para ver que podíamos hacer con lo que habíamos conseguido.
-Joder Kevin tío, te dije que no teníamos que habernos metido en la boca del lobo. Era demasiado arriesgar.
-No seas cobarde y vamos a ver que es lo que tenemos. -me contestaba mi amigo excitado por el momento.
Nos tocó recorrer unas 4 manzanas para poder llegar hasta la primera boca de metro que nos acercara a casa. Compartíamos piso ya que el dinero no nos llegaba para más, o quizás si, pero decidíamos gastarlo en tecnología.
El salón era como nuestro centro de operaciones. En el teníamos varios ordenadores, lectores de tarjetas, un par de impresoras, varios routers, y... en fin todo tipo de cacharros con los que nos gustaba trastear.
Nos sentamos en el sofá que estaba frente de la televisión, era un poco incomodo porque siempre acabamos con dolor de espalda por las malas posturas. Nos cogimos unas Cocacolas y abrimos nuestros portátiles.
-¿Crees que si compramos una impresora de tarjetas podremos clonar algunas de ellas con los datos que hemos sacado?. -Me comentaba Kevin sin parecer importarle demasiado que hacia escasa una hora estábamos huyendo de unos tipos de seguridad que venían a por nosotros.
-Pues sinceramente... no sería mala idea, pero recuerda que nuestro objetivo en un principio no es ese. Si no saber realmente el funcionamiento de sus sistemas y averiguar como narices es posible que gente como Farruquito tenga carnet de conducir.
-Amigo, te haces demasiadas preguntas. -Kevin me replicaba por que a él parecía llamarle mucho la atención todo el tema de las tarjetas electrónicas que se iban a implementar en el sistema.
Dichas tarjetas sustituirían tanto a los carnet de indentidad, como al de conducir o a las tarjetas de crédito. Era un todo en uno. Con su propio chip.
Sin saber muy bien como llegamos hasta aquel punto, nos acercamos esa misma mañana a estudiar los alrededores de la DGT, ya que ésta era una de las empresas que estaba dispuesta a implementar este sistema.
Para ello estuvimos recorriendo el recinto por fuera dando varias vueltas, buscando algún sitio en el que pudieramos sentarnos tranquílamente y encender nuestros ordenadores. Sin embargo no encontramos ni una sola cafetería, y ni tan si quiera un banco donde sentarnos. Asi es que cuando vimos un lugar más o menos apartado de las miradas sospechosas nos sentamos en el suelo apoyando nuestras espaldas en uno de los muros de la fachada de la DGT. Intentando no ser vistos por las cámaras de seguridad.
Abrimos los ordenadores y como en las películas empezamos a desplegar nuestras herramientas. Un dispositivo Wifi, un 3G, un Router y un par de discos duros. A parte de los cd que siempre llevamos encima.
Ya habíamos conseguido sacar algo de información a través uno de los apartados de la web de empleados que mantenía la Dirección General de Tráfico.
Pero eso resultaba poco para llegar al meollo del asunto.
-Oye Kevin, cogiste el Router o lo dejamos allí?-
Habíamos llevado un router con la intención de colocarlo por allí cerca y conectar ese router a la red de la DGT. Así nosotros podríamos estar un poco más distantes y no llamar tanto la atención.
-Porsupuesto tio, no lo saqué ni de la mochila. ¿Como pensabas engancharlo?. -Me respondió sarcásticamente. En el sitio en el que nosotros nos pusimos no había ningún enchufe donde poder darle corriente.
-Bueno, no descuides amigo que no es poca la información que hemos sacado. -Le respondí mirándole con una sonrisa un tanto <<canaya>>.
Se acercó a mi ordenador a ver que era eso que hizo que le hubiera contestado con confianza.
En la pantalla de mi ordenador se podía ver un archivo de texto el cual contenía
.............
Relatos, historias, cuentos, citas y poemas... y todo tipo de lectura para matar el tiempo libre de quien se atreve a leerlo y de los que se atreven a escribirlo.
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